Yo me ofrezco al Gran Poder de Dios,
a los brazos de María Santísima,
a los 7 Salmos
y la Santísima Trinidad,
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Me ofrezco a los 3 cordones
con que amarraron los judíos
a Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz,
con estos mismos cordones
sean amarrados todos mis enemigos,
desde las manos hasta los pies,
Jesús, líbrame de artes diabólicas,
líbrame de una bala vigorosa
y de toda arma cortante
y líbrame también
de las malas tentaciones del demonio.
