Glorioso Espíritu Santo,
desciende y pósate sobre mi,
inflama y engrandece mi corazón
enciéndeme con el fuego de tu Amor.
Dígnate escuchar mis súplicas,
y envía sobre mí tus dones,
como los enviaste sobre los Apóstoles
el grandioso día de Pentecostés.
Espíritu de Verdad,
Espíritu de Verdad,
te ruego me llenes del don de Entendimiento,
para penetrar las verdades reveladas,
y así aumentar mi fe;
distinguiendo con su luz
lo que es del buen, o del mal espíritu.
Espíritu Sempiterno,
Espíritu Sempiterno,
te ruego me llenes del don de Ciencia,
para sentir con la Iglesia
la estima de las cosas eternas,
y así aumentar mi esperanza;
viviendo para los valores sobrenaturales.
