En esta hora de amargura para mi alma,
desolado por el abandono,
triste por la soledad,
agobiado por la incertidumbre:
Yo te invoco con toda la fuerza
y toda la voluntad de mi espíritu,
para que te posesiones de los cinco sentidos
de ________________
subyugándolo a mi exclusiva voluntad,
y que sólo a mí dedique su fe,
cariño, amor y fidelidad.
