A Dios Padre Omnipotente,
Señor Todopoderoso y Eterno:
Te suplicamos y rendidamente pedimos
que bendigas nuestra entrada,
y te dignes santificar esta casa,
así como quisiste bendecir
la casa de Abraham y de Jacob,
e hiciste habitar entre sus paredes
tus santos y benditos Angeles.
Así mismo, haz que guarden bien
y defiendan a los habitantes de esta casa,
de toda alma mala, de enemigos,
de desastres, venganzas y tragedias,
y a nuestro cuerpo lo defiendan
de cualquier maleficio de Satán y sus satélites.
