Bendito San Dimas,
que siendo ladrón y malhechor,
por tu fe, Jesús Nuestro Señor,
te perdonó y te llevó con Él al Paraíso:
Tu eres el buen ladrón por tu arrepentimiento,
y ablandas los corazones de los que cometen
el mismo pecado que a ti te llevó a morir crucificado,
a la diestra de Jesucristo.
San Dimas glorioso, intercede por mi,
que he sido victima de un robo,
y estoy profundamente apenado
por que necesito recuperar
los bienes que me han sido sustraídos:
(Decir los bienes que deseas recuperar)
Ablanda, santo mío, el corazón
de quién ha cometido este delito
y haz que me restituya mis bienes,
que son de gran necesidad para mi.
