Santísima María Magdalena,
amor de nuestro Señor Jesucristo,
bendita mujer que conseguiste alcanzar plenamente
su corazón, su comprensión, su amistad, su amor,
y tu te entregaste a El con todo tu ser,
bendita entre las benditas,
que supiste conseguir el mas difícil de los amores,
y ahora gozas con El en el cielo.
Lleno (a) de desesperación recurro hoy a ti,
comprensiva y bienaventurada María Magdalena,
para que poses tus compasivos ojos sobre mi
y me prestes tu ayuda y favor
para sanar de mis penas y desdichas,
ya que mi corazón esta deshecho,
roto por una amor incomprendido,
y sufro la desolación, el sufrimiento y la angustia
de quien no es correspondido por su amado (a).











