Abro mis puertas,
con el fin y la buena fe,
a los espíritus de la fortuna.
Benditos espíritus,
sed bienvenidos,
cumplid con vuestra misión,
y atraed dinero y fortuna,
abundancia y prosperidad,
a las puertas de mi casa,
que la Fortuna, la Dicha y la Salud
estén en mis puertas y entren por ellas
derramando sus dones
sobre todos nosotros
y que este hogar quede bendecido
con vuestra presencia.