porque se que tu me proteges y cuidas cada día,
porque tengo salud y alegría,
porque mis necesidades hoy, están cubiertas,
porque tengo un trabajo del que disfruto,
porque tengo un amor con quien compartir,
porque mi familia está unida,
porque cada día es un nuevo gozo para mí.
Estos son mis bienes más preciados, Señor,
y te pido que me ayudes a conservarlos,
a disfrutar de ellos, a agradecerlos,
porque a veces solo me dirijo a ti,
solo cuando tengo necesidades,
para pedirte soluciones,
y no me doy cuenta
de la abundancia y de la felicidad
de la que tu me provees día a día.
Hoy te pido, Señor, que me permitas
ser la fuente de ánimo para todos aquellos,
que no disfrutan de los mismos privilegios que yo,
de los que sufren dolor, hambre o desamparo,
de los que no gozan de libertad, o son perseguidos,
de los que carecen de trabajo o de una vida digna,
de los que están solos o deprimidos,
de los que no sienten que su vida merece la pena,
de los que están tristes o sienten necesidades.







