¡Oh! Madre del Santo amor,
preciosísima Virgen Morena,
vida, refugio y esperanza nuestra.
Tu eres Madre Santísima
el depósito de los tesoros celestiales,
que por medio de la santa imagen
venerada en Monserrat,
te vales para apoyar a los pobres,
desvalidos, atribulados y huérfanos,
para aliviarlos y sacarlos de sus penurias,
ahogos, abatimientos y miserias.